De forma general independencia significa que el organismo pueda subsistir y funcionar sin la inmediata ayuda de otros y esto es el resultado de la adquisición de nuevas funciones. Implica actuar como una entidad separada.

Sin independencia no se alcanza la libertad. El niño desde su nacimiento busca esa independencia, primero cuando puede puede respirar por si mismo en el momento de nacer y no necesita ya del cordón umbilicar, y así el niño va realizando conquistas continuas de independencia en su desarrollo.

En el nacimiento, por lo tanto. el niño se vuelve independiente de su madre. A los 6 meses más o menos el estómago del niño segrega ácido clorhídrico necesario para la digestión. Después de esto empezará a gatear, más tarde a caminar y será haciendo más independiente gracias al desarrollo de sus funciones.

Cuando el niño empieza a hablar, logrará expresarse sólo y no necesitará que el adulto adivine sus necesidades.

Es por esto que decimos que durante la infancia se construye la individualidad humana, el niño va pidiendo que le permitamos lograr sus conquistas, que le permitamos “hacer las cosas por sí mismo”.

María Montessori decía “Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo del niño”

 

Como ayudar como padre a la hora de facilitar la independencia de tu hijo puedes tener en cuenta lo siguiente:

 

  • Hay que respetar el ritmo de cada niño e irle guiando según su ritmo hacia la independencia.
  • El niño tiene que poder alcanzar todo lo que necesite para el cuidado de si mismo, es decir, tienen que estar a a su alcance los objetos que el niño necesite para su cuidado y estos objetos tienen que ser acordes a sus capacidades.
  • Como adultos, tenemos que darle al niño las tareas de cómo realizar las cosas dividiéndolas en secuencias de pasos sencillos.
  • Es nuestra tarea darle al niño en punto de interés de una tarea.
  • Que los estantes y cajones estén a la altura del niño.
  • Que la zona de juego no está plagada de muchas cosas sino que las cosas se vayan rotando.
  • Volver las cosas a su lugar una vez usadas.
  • No hacer cosas por el niño, así como no ponerle al niño cosas que le sobrepasen.
  • Siempre que el niño esté listo, permitir al niño que ayude en el cuidado de la casa.
  • Ayudar a que tu hijo resuelva sus propios retos.
  • Hablar con el niño de las cosas que le interesen.
  • Seguir los intereses del niño.
  • Si tu hijo está empezando a leer y solo dice la primera letra, dejar que el niño exprese eso que ya sabe y hacerlo notar.
  • Si tu hijo escribe ya, déjale que escriba notas, haga su lista de cumpleaños..
  • La clave es escuchar al niño, no hablar de él.
  • Hay que entender que el niño puede estar cansado en un momento concreto.
  • Despertar el aprendizaje del niño depende de tí como padre.

De esta forma, estudiar la filosofía Montessori lleva a muchos puntos importantes de nuestro ser y de nuestro haber.

 

 

 

Formada por la AMI (Association Montessori Internationale, fundada por la Dra Maria Montessori) como "Children's House Assistants" y he finalizado mi formación como Guía Montessori Casa de Niños. Soy educadora de familias de Disciplina Positiva certificada por la Positive Discipline Association. También soy madre de dos hijos a los que les transmito la filosofía montessori día a día fomentando su confianza, autonomía, autodisciplina y libertad. Creo que las capacidades de los niños en sus primeros años son un tesoro, y que nosotros tenemos la oportunidad de guiarles para que logren ser la mejor versión de sí mismos. Este es un mundo apasionante, descubrir y fomentar las capacidades de tu hijo no tiene precio, como no tiene precio su sonrisa.