En este artículo vamos a hablar del Bote o botella de la Calma o Frasco de la calma .

Este Frasco de la calma es una herramienta muy buena para ayudar al niño a calmarse cuando el niño entra en un enfado incontrolable, ya que al niño pequeño le cuesta controlar la frustración, esta herramienta ayuda al niño a volver a un estado de mayor tranquilidad. Cuando el niño está en esa fase incontrolable, no es el momento de hablar con el, ya que el primer paso es lograr que se calme. Una vez calmado, es cuando hablaremos con el.

 

El funcionamiento del frasco de la calma es sencillo, el niño agitará el frasco y se concentrará en el movimiento del líquido que contiene, el cual es muy llamativo y atrayente para el.

El permanecer concentrado en esos movimientos ayudará al niño a que baje sus pulsaciones y se vaya tranquilizando poco a poco.

Para hacer la botella de la calma necesitamos:

-Un bote de vidrio o plástico. En esta ocasión me decanto por el plástico sobre todo con niños pequeños, ya que en un momento de enfado pueden tirar el frasco al suelo.

– Purpurina

– Pegamento líquido transparente

-Agua caliente

Aquí os dejo la parte del vídeo en donde se ve cómo realizar esta botella de la calma.

En relación con el uso de colores, podéis realizar diferentes botes de la calma de colores, en donde el niño pueda elegir el bote que mejor exprese su estado de ánimo.

Es interesante incorporar este Bote de la Calma o frasco de la calma a lo que llamamos Mesa de la Paz, esto es, una zona donde el niño tenga herramientas que le ayuden a tranquilizarse y resolver conflictos.  Un palo de lluvia, que aquí os adjunto una imagen también, puede hacer igualmente una muy buena combinación.

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Formada por la AMI (Association Montessori Internationale, fundada por la Dra Maria Montessori) como "Children's House Assistants". Actualmente formándome como Guía Montessori Casa de Niños. Soy educadora de familias de Disciplina Positiva certificada por la Positive Discipline Association. También soy madre de dos hijos a los que les transmito la filosofía montessori día a día fomentando su confianza, autonomía, autodisciplina y libertad. Creo que las capacidades de los niños en sus primeros años son un tesoro, y que nosotros tenemos la oportunidad de guiarles para que logren ser la mejor versión de sí mismos. Este es un mundo apasionante, descubrir y fomentar las capacidades de tu hijo no tiene precio, como no tiene precio su sonrisa.